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I

 

 

DOR

   

Tristeza, siento una profunda tristeza.
Más sus brazos son afectuosos.
Me acogen como a un hijo.
En sus caricias, me hablan de un lugar antiguo y olvidado.
Me hablan de amor y de muerte;
puedo sentir un fervor, casi una devoción a este dolor místico.
El dolor al perder toda esperanza, es sagrado, transformador.
Compadezco a los ilusos que luchan por causas perdidas.
Al final todos perecemos ante lo inevitable,
pero es precisamente detrás de los falsos velos de la esperanza
que se halla, grabado en piedra, el veredicto de nuestro destino.
Penumbra… Nostalgia de algo que no fue.
Ocaso… estoy enamorado del crepúsculo, el sol es más hermoso en su agonía
Oscuridad… Una plegaria que se disuelve en la paz de un eterno anochecer
Olvido… La melodía que se esconde detrás del llanto
El corazón es como un barco
Llevando al Amor de navegante
Haciendo frente a una oscura tormenta
Perdido en un mar de desesperanza
Las olas lo golpean con incertidumbre
Conduciéndole lentamente al naufragio
Más allá del horizonte nocturno
¡Oh Señor!
¿Existe acaso la tierra prometida
para este Amor forjado en la soledad y la melancolía….?